
La adicción a las drogas, que también se conoce como «trastorno por consumo de sustancias», es una enfermedad que afecta el cerebro y el comportamiento de una persona, y produce incapacidad de controlar el consumo de medicamentos o drogas legales o ilegales. Las sustancias como el alcohol, la marihuana y la nicotina también se consideran drogas. Cuando eres adicto, posiblemente sigas consumiendo la droga a pesar del daño que causa.
Se denomina abuso al consumo reiterado y compulsivo de cualquier sustancia psicoactiva que pueda dañar la salud física o mental. Este término, también se aplica al consumo de cualquier sustancia considerada ilegal, o al uso incontrolado de sustancias legales, como ocurre en el dopaje deportivo.
Por su parte, la dependencia implica la necesidad de consumir habitualmente una sustancia que conlleva un deterioro apreciable, y en las que el individuo reúne algunos síntomas
Los signos y síntomas del consumo reciente comprenden lo siguiente:
- Sensación de euforia o sentirse «drogado»
- Percepción más intensa de los sentidos de la vista, el oído y el gusto
- Aumento de la presión arterial y la frecuencia cardíaca
- Ojos rojos
- Sequedad de boca
- Disminución de la coordinación
- Dificultad para concentrarse o recordar cosas
- Tiempo de reacción más lento
- Ansiedad o pensamientos paranoides
- Olor a cannabis en la ropa o color amarillento en las puntas de los dedos
- Antojos exagerados de determinados alimentos a horas inusuales

La mayoría de las drogas afectan el circuito de recompensa del cerebro inundándolo del neurotransmisor dopamina. Este sistema de recompensa controla la capacidad del cuerpo de sentir placer y motiva a la persona a repetir las actividades necesarias para prosperar, tales como comer y pasar tiempo con sus seres queridos. La sobrestimulación del circuito de recompensa causa el estado de euforia o “high” intensamente placentero que puede llevar a consumir drogas una y otra vez.
